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viernes, 10 de abril de 2015

Compromiso y Conciliación, dos caras de una misma moneda

Leyendo el Estudio “Índice Capital Humano” elaborado por la revista del mismo nombre, el Instituto de Empresa y mis amigos de People Matters, me vuelve a sorprender una vieja cuestión que no acabo de remediar….¡necesito ayuda!

Para empezar, el trabajo es bueno, muy bueno. Uno debe reconocer públicamente y “penalizar” en privado, isn’t it?

Mi reflexión va sobre esta gráfica Retos Clave para la función de RRHH

No tengo problema con la palabra reto, o desafío….me vale y todo lo que allí aparece deber ser considerado un reto hoy en día.

Pero una vez más se mezclan qués y cómos, causas y efectos, management y resultados, fuerza y trabajo… cuando la física newtoniana, la de andar por casa es clara.

Esto es física newtoniana (que no cuántica) y algo de management.

Si mezclamos constantemente el qué y el cómo nos hacemos un lío.

Y perdonad, en la función de RH hay un lío con esto de mil pares de …

¡Hombre que no es tan difícil!

Vamos a lo mío…

La conciliación es un cómo (causa, palanca, gestión, management, etc), y no un efecto / impacto resultado etc

En esta gráfica, se puede apreciar el error al que yo quiero llegar.

Hoy en día, el principal efecto o consecuencia que buscamos con la aplicación de la conciliación es “el compromiso” (su mejora y refuerzo se entiende) Por tanto, van unidos!!

Aplico conciliación para conseguir un MAYOR COMPROMISO.

¿Por qué digo yo? ¿Aplicaré la conciliación para algo en esta vida no? o no…O me pongo a conciliar con todo lo que eso implica en una organización sin esperar nada a cambio, sin buscar nada a cambio.
Espero que por lo menos las efr no lo hagan.

Voy concluyendo…

No me pongas en el mismo gráfico, qués y cómo,s porque induce a error y no permite una buena interpretación de la información. Sería un error similar poner formación.

Los que han marcado como reto “el compromiso” ¿Aceptarían que la conciliación es una de las palancas para lograrlo? ¿y entonces por qué no lo marcan?

Los que han marcado la atracción y retención del talento ¿aceptarían que la conciliación es una de las palancas? ¿y entonces por qué no lo han marcado?

Pues porque nos hacemos un buen lío!!

Especialmente importante en un concepto tan abstracto y particularizado como es la conciliación, en el que cada uno la entiende a su manera, es importante “normalizar”.

Por lo demás,…OJO que me alegro mucho del dato del Índice de CH del 4T/2014 un 43,6 lo que implica un incremento del 63%!! En tan sólo un año!!


Que la fuerza os acompañe!!!

viernes, 27 de junio de 2014

Diferencias entre un premio y una certificación rigurosa.

De premios, certificados y otras lindezas. 
Diferencias entre un premio y una certificación rigurosa.

La diferencia fundamental entre un premio y un certificado, es que un premio reconoce una actitud, unos hechos, en pasado y un certificado pone el foco en el futuro a través de la mejora continua.

El que yo reciba un premio por prestigioso que sea, imaginemos un Oscar, no presupone nada, o presupone muy poco de cómo va a ser mi próxima película.

Otra característica fundamental es que a nadie, y digo a nadie le retiran un premio que le haya sido otorgado con anterioridad aunque su comportamiento habitual pareciera indicarlo, Santa Rita, Rita, Rita,....lo que se dá no se quita.

Sin embargo, un certificado si se retira, o….. debiera retirarse,

Un certificado responde a una gestión continuada habitualmente orientada a la mejora continua. Un certificado es una película y un premio es una foto de un momento concreto. Un certificado nos da información de la gestión del compromiso, y un premio no, un premio es algo más puntual.

Premios los hay buenos y malos. Entre los buenos, el Nobel por supuesto, hasta que hace unos años le dieron el de la Paz a D. Barack.

Manda hue....!!! Pero un error lo tiene cualquiera. Otros.... El Príncipe de Asturias, el Cervantes, etc.
Para los malos me falta espacio. ¿Cómo se construye un premio ”malo”?

Como quiero tener notoriedad y la publicidad corporativa está de capa caída y cada vez es más difícil lograr un posicionamiento de marca, me invento unos premios, que seguro habrá quién lo desee recibir.

Creo un Jurado o Comité con Presencia honorífica y no real de alguna personalidad, y resuelvo el tema de a quién se lo damos en un almuerzo. Si no se presenta nadie cosa que ocurre más frecuentemente de lo que pudiéramos imaginar, pues llamo a cuatro y les digo....¡Te ha tocado! Quién se va a resistir en este País a ser adulado,...desde luego yo no.

 A partir de ahí y en función del presupuesto elegiré emplazamiento, periodista famosillo para conducirlo......y poco más. Por cierto, no podía imaginarme la de premios que existen y lo que supone para los periodistas televisivos y radiofónicos. Un extra nada desdeñable ya que te pueden pedir 3000 – 4000 € por un par de horitas y quedarse tan frescos...

No quisiera concluir este apartado de premios “flojos” sin aludir a una característica esencial del premiado....Su relación comercial o contractual con el premiante de una u otra forma. Fulano con lo que te contrato cada año “imagino que me premiarás”. Por supuesto, y por cierto tengo algo más que ofrecerte...

Certificados los hay como los premios, buenos, regulares y……detestables.

Empezando por decir, que todo puede ser certificable.

Podríamos establecer dos grandes categorías:
  1. Los denominados de tercera parte, los más conocidos, los ISOS que siguen una serie de directrices y requisitos, especialmente de objetividad e imparcialidad recogidos en la norma Internacional ISO 17021. OJO! Estos pueden ser tanto públicos los denominados ISOS, UNES, etc como privados (efr, PECF, Industria Aeroespacial, etc) la calidad no dependerá de su carácter público o privado.
  2. Resto. Habitualmente trabajos de consultoría típicamente de segunda parte, sin ningún criterio de objetividad e imparcialidad que “se agarra” al concepto de certificación porque les parecerá “cool”.

premio y certificado

¿Cómo distinguir un certificado de los “buenos” de los “malos”?

En una certificación de la “buena”  debe existir:
  1. Una norma o referencial pública y de calidad que contenga los requisitos y especificaciones y que se elabore y revise con participación de las partes o stakeholders. Este documento debe ofrecer la máxima seguridad jurídica.
  2. Un conjunto de normas y procedimientos adicionales que regulen el funcionamiento y las “reglas de juego” con objetividad y transparencia como la entrada y salida, el “aprobado” etc.
  3. Una entidad de prestigio propietaria de la norma, de la propiedad intelectual, que vele por su rigor y mejora continúa.
  4. Una entidad de certificación independiente (third body) sometida a criterios de competencia técnica, calidad e independencia, que actúa de forma independiente al resto de partes, que a su vez es supervisad pro la entidad propietaria de la norma o modelo.


Estas cuatro características pueden no ser suficientes para construir un certificado excelente, pero desde luego son CONDICIÓN NECESARIA.

Sucede que en este país de manera más acusada que en otros, nos gusta coleccionar sellos.
Hay un interés filatélico desmedido!! Y así nos va…Recordemos el Forum Filatélico!! Cuántos más mejor y cuanto más fácil sea tener el logo…MEJOR!!!

Como los niños en el patio y los cromos... si le, si le, … no le!!! Ese no lo tengo, lo quiero AH!! Que hay que trabajar duro, demostrar mejora, comprometer a mi dirección. Entonces, No mejor sigue enseñándome otros “facilones”!!!

Deberíamos tener un poco más de cuidado y rigor al a hora de exhibir nuestros logos corporativos. No es lo mismo un premio que un certificado y no es lo mismo un certificado bueno que uno malo!! Y peor aún no es lo mismo un logo de que pertenezco a una asociación o club que lo anteriormente descrito.

Si lo mezclo todo, y lo ofrezco a la ciudadanía tipo totum revolutum, flaco favor a la profesionalidad y el rigor. Claro que yo parto de la premisa de que la profesionalidad es un valor.

¡Qué la fuerza os acompañe!





El Corona “reina” en el teletrabajo ¡Gloria al rey COVID19!

Tenía que ser algo minúsculo y despreciable como el Covid19, alias “Coronavirus”, el que se llevará la partida. Ni siquiera es un ser unic...