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viernes, 15 de febrero de 2019

¿Cómo ser madre y no morir en el intento?


Aunque el que suscribe tiene más de padre que de madre, por razones biológicas y de rol, hoy me gustaría referirme sobre todo a las futuras mamás profesionales primerizas que, perdiendo el juicio, desean compatibilizar su trabajo con su pareja y,  por si fuera poco, con su rol de madre (a las que ya lo sean, poco que añadir, ánimo, no pasa pronto pero, no hay marcha atrás o por lo menos sin que aplique el código penal). Porque, aunque avanzamos en esto de la igualdad de género, vamos “despacito” como diría Luis Fonsi. No obstante, todo lo que aquí digo sería válido para los futuros papás.

Ser madre o padre es maravilloso, no hay nada igual en tu vida y sólo pueden entendernos los que lo han sido ya. Para los demás,  somos unos yayos aburridos, con lo bien que se vive de single crápula forever.



Tras esta aseveración cierta y nada irónica, voy a pasar a relatar cómo afrontar la maternidad sin dejarte la vida en ello, y todo en 3 sencillos pasos:
  1. ¿Tus padres/suegros viven cerca y están available?  Ya lo tienes.  Do it!.  No tendrás mejores cuidadores (y más económicos).  Dedicados, experimentados, comprometidos, de 10!! Les fastidias 2-3 años de su vida hasta que llegue " la guarde" pero lo harán con cariño.  Tras darte la vida, este gesto es lo mejor que harán por tí.  Quiéreles, mímales y, sobre todo, disfruta que eres una afortunada! 
  2.  En el desafortunado caso de que respondas no a la primera cuestión ¿Ganas junto a tu pareja una pasta al mes?  Plantéate coger una persona que te ayude en casa.  No es lo mismo que tus padres (ni se le parece) pero el primer y segundo año necesitarás mucho apoyo doméstico.  Ya sabes son 1000€/mes lo que, junto a la hipoteca, el coche y no sé qué más, te resquebrajarán viva, pero olvídate de afrontar la casa y el cuidado de un bebé llegando a las 20 h y viajando con tu trabajo. 
  3. La cosa se va complicando, si has dicho no al primero y no al segundo:

  • 3.1 Trabajas en una empresa superconciliadora de ésas envidiables que te permiten reducir tu jornada sin afectar a tu salario (las hay,  no es una ilusión), o que te permitan teletrabajar cuando tú quieras.

Inténtalo, aun así te va a dar un parrocho, pero es la forma de no mermar ingresos, no abandonar la lucha por el desarrollo profesional y además ser la protagonista de la crianza.  Dependerá mucho de tu partner. Si es de los que dice "Yo la ayudo mucho"  date por fastidiada...  Vuelve al punto 1… sin descanso, no mires atrás.
  • 3.2 Tu empresa es normalita en conciliación. 

Reduce tu jornada 2/8 mínimo,  de forma que puedes pasar las tardes en casa. 
Ojo a las empresas que una vez reducida la jornada (no se pueden negar) no reducen la carga de trabajo,  ni los objetivos en consonancia,  creando de facto "una falsa reducción de jornada". 
  • 3.3. Tu empresa es un horror en materia de conciliación.  No puede negarse a la reducción de jornada por guarda legal, pero intuyes que será un infierno.  Pues, no hay duda,  lo será.

¿Puedes negociar desempleo? ¿Tampoco? ¿Seguro que no puedes volver al punto 1, quizás Soria no está tan lejos para que tus padres vengan a diario,no?

Es obvio que la crianza es, en la mayoría de los casos, cosa de dos (desde luego muy recomendable), por tanto, aplica el flowsheet a tu pareja (sea hombre o mujer).  Cualquier solución comentada, negociada, consensuada, será mejor que la no solución! 

Los varones tenemos que asumir este rol sin dilación, incluyendo si es el caso, las reducciones de jornada que no pueden seguir siendo un "women's matters". 

Aun así, no aseguró que no existan daños colaterales. 

viernes, 21 de octubre de 2016

Mi 'exiguo' permiso de paternidad

Ahora que las noticias de los últimos días hablan del tema (leer noticia) y que los partidos políticos parecen haber descubierto la parentalidad en sus vidas y van haciendo propuestas a diestro y siniestro (que si toma meses por aquí, que si cheques bebés, que si… yo que sé!) quiero recordar en mi ‘Diario de un Conciliator’ (que también podéis leer en la revista Capital Humano) mis permisos paternales o, mejor, mis ‘exiguos’ permisos paternales.

Cuando el mundo civilizado habla de varios meses de permiso para el padres, cuando los más avanzados de la clase hablan, incluso, de aumentar el permiso y ¡superar al de la madre!, en España continuamos con nuestro 2+13, es decir, 2 semanitas que dan para coger la marcha a esto de la paternidad y… poco más.

Sin llegar a pretender adelantar a los nórdicos, siempre ellos tan avanzados y tan rubios, todo lo que no sean 4-6 semanas para el padre y , sobre todo, dedicar tiempo en solitario al alien… ¡no me vale!



Y de ahí… para arriba. Así tomaremos plena conciencia de lo que va esto, de las dificultades de ser padre, pero, sobre todo, de las bondades. Porque ser padre es la mejor experiencia de tu vida y que no se puede premiar con dos días como si fuera un concurso de redacción.

Porque sí, porque algunos millennials, que me están leyendo, deben saber que mi generación tuvo 2 días de permiso parental. De hecho, con la segunda me tocó el parto un viernes y el lunes me tocó trabajar como un campeón. Eso sí, según llegabas a la oficina, te tocaba pagar los cafés de toda la tropa al grito de ¡valiente!, sin olvidar la mísera desgravación del IRPF… Hacienda… ¡Qué triste!

En tus dos míseros días, tenías que hacer de ‘tó’… el Registro Civil, el pediatra, que si la comida de las visitas, que si la compra en la farmacia… Si no fuera por las endorfinas de ser padre estarías… ¡frito!

Salías corriendo del trabajo, ahora que soy padre tengo nuevas y mayores responsabilidades, tengo que conciliar y, arriesgando lo que no está en los escritos, armándote de un valor infinito, cogías la puerta y salías a las 18.30, que, por cierto, era la hora oficial, que no te estaban regalando nada… pero acababas oyendo al jefe graciosillo diciendo ‘¿Qué? ¿Hoy media jornada, no?’ Me reitero. A las 18.30.

Y corriendo como alma que lleva al diablo te presentabas en tu casa a las 19.30 al grito de ‘¿Qué tal las cacas hoy? Pues eres un padre responsable y, además, te pedías el baño de las 8, que es el único en el que podías contribuir.

En todo ese proceso con la lengua fuera se te olvidaba preguntar por la madre que siempre es la mayor ‘perjudicada’ en estos temas. He dicho que era un padre responsable, no un… ¡marido responsable!


Con todo y con eso. Yo lo tengo claro. Volvería a repetirlo. Pero, eso sí, con un permiso parental como merecemos. 


viernes, 24 de octubre de 2014

La congelación de óvulos y el retraso de la maternidad

Hace unos días surgió como de la nada, la noticia de que Facebook y Apple ponía en marcha una medida consistente en financiar la “congelación” de óvulos para que sus empleadas puedan retrasar la maternidad sin asumir parte de los riesgos propiamente biológicos de esta decisión.



Recordemos que en España, el primer alumbramiento se produce ya de media en torno a los 32 años y que para muchas mujeres profesionales podríamos hablar más bien de los 37 como edad media.

Recordemos también que la tasa de natalidad española es de 1,2 hijos/mujer en edad fértil, que es de las más bajas sino la más, de eso que llamamos mundo.

Recordemos que la expectativa de número de hijos deseados en España se encuentra en el entorno de 2,4 – 2,7 incluso en un entorno de crisis (Encuestas CIS).

Recordemos  que hay países como los EEUU o los del Norte y Centro de Europa que han sabido si no resolver, si paliar en buena parte, este problema de equilibrio profesional- familiar y además con modelos socio-políticos sustancialmente distintos.

Si bien la medida no ha sido concebida para España, y además es un tanto injusto analizarla por separado de otras que la acompañaban, no será me parece ejercicio razonar sobre ello.

A mi debo decir que no me parece mal, como mal menor. Es del tipo como usted va a enfermar si o sí, le parece bien que le suministremos analgésicos. Oiga pero seguro que voy a enfermar?? Sí, delo por seguro. Pero,…. No se puede hacer nada???

Puede resultar una medida “razonable” en un pequeño porcentaje de personas pero no creo que sea el camino, ni la luz para nuestras empresas ni nuestro país.

Tenemos que ser capaces de conciliar, equilibrar, armonizar, compatibilizar, balancear, hacer convivir (qué rico esto del español, ehhh?) la maternidad y el ejercicio de la profesión y tenemos que hacerlo porque:
  1. Estamos hablando de un tema de vital importancia para muchas personas. Quizás el más!!
  2. Estamos hablando de un tema de vital importancia para el país. Quizás el más!!
  3. Porque se puede y hay ejemplos de ello.
  4. Porque algunas empresas (las efr entre ellas) se esfuerzan contra el propio sistema en conseguirlo e invierten recursos en ello, y lo consiguen…..
  5.  Porque antes de congelar los óvulos a nadie, que les congelen los gue….al Zuckerberg ese, a ver qué le parece!!

Que me sean desmesuradamente felices!!!

El Corona “reina” en el teletrabajo ¡Gloria al rey COVID19!

Tenía que ser algo minúsculo y despreciable como el Covid19, alias “Coronavirus”, el que se llevará la partida. Ni siquiera es un ser unic...