Conciliación en tiempos de crisis

Con la que está cayendo ahí fuera parece obligado preguntarnos por la relación entre conciliación y crisis.

¿Es la conciliación una herramienta de competitividad que por tanto hay que maximizar? O todo lo contrario,

¿Es la conciliación un coste que por tanto hay que minimizar?

Yo, por supuesto, tengo muchas ganas de aportar mi opinión y criterio pero más interesante sería conocer el de nuestros habituales colaboradores.

Mr Conciliator 2.0 tiene la palabra...

¿Qué hace, hoy en día, que nuestras empresas sean más competitivas? ¿Qué influye más en el valor de las compañías?

Las respuestas no pueden ser otras que: TALENTO (en mayúsculas, claro!)

Cada vez más, el valor de una empresa no se ve reflejado por el denominado 'valor en libros (de contabilidad)' , si no por los denominados intangibles, entre los que me gustaría destacar  dos: el talento asociado y la marca.

Por otra parte, ¿qué nos puede sacar de la crisis actual? Fundamentalmente la innovación y la diferenciación  competitiva. Y...  ¿dónde residen esos conceptos? Pues en el talento y éste,  en las personas.

¿Qué buscamos al conciliar desde una perspectiva empresarial?

1. Fortalecer nuestra reputación y nuestra marca como buenos empleadores

2. Atraer y retener mejor el talento en  nuestras organizaciones

3. Ejercitar nuestro deber como RSE, identificando primero y satisfaciendo después, expectativas  y necesidades de nuestros grupos de interés prioritarios como son nuestros colaboradores y sus familias.

La conciliación es una herramienta de competitividad centrada en la persona y su talento, especialmente importante en tiempos de crisis, y que por tanto debe ser buscada, aplicada y maximizada en las organziaciones modernas en las que el talento para esa corporación es lo más importante. Sólo en el caso en el que el talento sea para nosotros un recurso más, algo prescindible, admitiendo los efectos en rotación o la baja calidad de nuestro servicios, podemos permitirnos la no conciliación.

¿Y Lord Dark Worker? ¿Qué opina de todo esto?

La conciliación es un coste para las organizaciones que no redunda en beneficios. Es como otro concepto adicional a las negociaciones colectivas, simplemente un coste añadido más.

¡Tú!,  ignorante abre un poquito la puerta para ver quién está ahí fuera... y la masa entra en  tropel y ya jamás puedes volver a cerrar la puerta. Una vez dentro,  el enemigo es insaciable y cada año pedirán más y más conciliación sin importarles tu cuenta de resultados.

De hecho, el alimento de la negociación colectiva es su propio veneno. Toman y toman hasta la propia muerte de la organización que les da de comer, pero sólo así, justifican su existencia.

Además, el mensaje conciliador es blandengue, cursi y trasnochado.... Ya lo he dicho muchas veces, Vietnam, Corea o China están ahí al lado y son nuestros nuevos competidores y quieren ustedes que les diga ¿cómo concilian los vietnamitas o... ??? No hace falta...

La cuenta de resultados de una empresa se compone de la sencilla ecuación ingresos-gastos. ¿Me pueden explicar cómo la conciliación incide en aumentar los ingresos? Personalmente creo que está en el minuendo y no en el sustrayendo y por tanto debe ser minimizado!


¿Minimizamos o maximizamos la conciliación? ¿¿¿¿Tú que opinas????

Comentarios

  1. Interesante este mini artículo de Francisco Mesonero, director general de Fundación Adecco:

    "Salario emocional y otros intangibles"

    http://www.empresaresponsable.com/opinion/detail.php?id=5103&sec=345

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