jueves, 9 de mayo de 2013

¿Quién es quién? Endiñator


En la sección de hoy, volveremos a la carga sobre un avatar laboral. Es en el mundo de la empresa donde endiñator muestra todo su potencial de desarrollo, aunque los endiñator también pueblan nuestras ciudades.
Bajo un símil futbolístico, un endiñator sería como Xavi Fernandez: toque corto, sin errores, tiqui y taca, y repartiendo juego…

Ya puedes intentar devolver el marrón n veces a tu endiñator que otras tantas n+1 veces, te encontrarás con el marrón en tus pies (o en tus manos). Son distribuidores de juego nato “el balón les quema en los pies”.
Es fácil reconocer a un endiñator en su hábitat natural “la oficina”. Cuando sale de su madriguera, con los papeles en la mano, cuello erguido, nariz respingona oteando el mundo (ya saben tipo perrito de las praderas) y …. ¡La visión del resto de la oficina los delata!...

En cuanto o resto de compis detectan que el endiñator de la pradera ha salido de su madriguera con papeles en la mano…cabezas agachadas o ocultas tras la pantalla del PC con una cara de atención que ni el Stephe Hawking resolviendo la trayectoria del blosón atravesando un campo de fuerza de un agujero negro de alta densidad…

Y al que le pilla de pie… su primer intento es saltar aunque sea una planta 19, si no lo hace no es por el efecto de la caída sino porque no se abaten las ventanas… tras ello, hay intentos de todo tipo…bajo la moqueta, dentro de la garrafa de agua, adheridos al techo cual spiderman…. Todo vale para no caer en el campo de visión del endiñator.

Los primeros tres segundo son críticos, es el período medio en el que un endiñator suelta el marrón, pero claro se han dado casos de marrones endiñados en un nanosegundo (10-9 fracción de segundo, ya sé que mi público es inteligente pero me han informado que está leyendo esta sección personas que estudiaron tras la LOGSE y claro…)

Cuando entrevistaron a los endiñators coincidían en que algo inexplicable había ocurrido, que no eran conscientes de haber afirmado que aceptaban el encargo, que algo muy rápido atravesó sus mentes, que notaron como no eran capaces de girar la cabeza para decir no, que su voluntad quedó anulada, que una fuerza algo así como una energía les envolvió… otros refieren que el endiñator se les apareció como el salvador y que no fueron capaces de decirle que no, incluso cuando acompañó la entrega del marrón con un préstamo adicional de 50 pavos…

Ah! Y una cosa,… jamás intenté arrojar trabajo sobre un endiñator, antes de que usted se haya apercibido habrá parado con el pecho, habrá bajado el balón, digo marrón, al suelo, habrá levantado la vista para ver quién está desmarcado, habrá pasado el marrón a media altura, se habrá desmarcado y… nos encontraremos dando explicaciones a un pobre hombre, mientras endiñator nos dice adiós con la mano.

Los endiñator nos imaginan a todos los demás, caminando por la oficina con una carretillo vacía o más o menos llena, pero en el que siempre, siempre cabe más, la tarea que nos va a encomendar. Ah! Y su carretilla,…muy fácil ellos la llevan siempre al revés, está invertida de forma que aunque pobre de ti trates de arrojar tarea ésta caerá fuera de la carretilla de endiñator y dentro de otra.

Y su conciliación? Muy fácil no tienen problema alguno recuerda son endiñators muy evolucionados, son cyborgs hechos de protoplasma sintético… los hijos endiñados a la mujer, el trabajo endiñado a los colegas, la reserva de la pista de padel endiñada en su justo momento, la reserva y convocatoria para la cena de amiguetes endiñada, el regalo para el día de la madre endiñado a los hermanos, el final de este artículo ¡endiñado!…

A Margara quien me susurró que conocía a…un endiñator.

martes, 26 de marzo de 2013

¿quién es quién? Macho Man


¿Es posible encontrar en pleno siglo XXI un espécimen como nuestro querido macho man? ¿Es posible trasladar de los 60-70’s a nuestros afamados personajes interpretados por los Alfredos Landas, Andreses Pajares, etc?
Creemos que no descubrimos nada nuevo si afirmamos que macho man existe, inasequible al desaliento, inquebrantable frente a cuántas iniciativas legales y sociales se pongan en marcha por el Gobierno de turno. Macho man ha vuelto, ¿o es que jamás ha desaparecido?
Pero tampoco nos engañemos. No esperemos a distinguir en nuestras organizaciones a los mancho man de manera sencilla. No será tan fácil como descubrir una mata de pelo negro en su torso descubierto hasta el tercer botón de su camisa, ni tan siquiera por ser un piropeador o un atento observador de escotes y traseros(*)
No, macho man, como ocurre con todos nuestros anteriores avatares laborales, es un prototipo muy evolucionado que esconde sus propósitos bajo formas muy cuidadas. Puede vestir de Armani y puede parecer muy progresista en sus gustos y aficiones pero al final incorpora de serie unos valores machistas que se resumen en el hecho de considerar profesionalmente inferiores a todas las mujeres por el hecho de serlo.
¿Qué sucede cuando a un macho man es dirigido por las pocas mujeres que están en los altos puestos de dirección?
La respuesta es tan grosera que no es reproducible ni siquiera por este humilde autor tan “de pueblo”. Y es que cuando se le recrimina o se le inquiere un poco más de sentido común y precisión, sus afirmaciones se moderan un tanto, pero sólo en la forma, pudiendo ser del tipo “esa es que se comporta como un tío y por eso ha llegado donde está”. Cosa que por cierto y para ser honestos es bastante cierto.
Macho man acepta perfectamente tener compañeras. Este no es el problema de base, el problema es que las considera ¡INFERIORES!
¿Cuáles son algunos de los aspectos más característicos del comportamiento laboral del macho man?
-       Rechaza la maternidad. Lejos de interpretarla como un valor esencial que merece respeto y adaptación, para él es una interferencia, una imperfección laboral, la maternidad no aporta valor, todo lo contrario resta.
-       Malinterpreta y desprecia aquellas competencias laborales más asociadas al sexo femenino como la comunicación, la empatía, la menor agresividad…. No entiende que aportan una visión complementaria y enriquecedora. Tratará de aportarlas y cuando no le quede otro remedio que escucharlas las despreciará como ineficaces y estúpidas.
-       No cree en la existencia de una feminización de la cultura laboral. El trabajo es de hombres y sólo aquellas pocas mujeres que se masculinizan tienes su sitio.
-       Interpreta erróneamente determinados comportamientos de sus compañeras como el vestir, y en general el cuidado de la apariencia física. La interpretación de macho man sería del tipo “se ponen guapas par mí..” y claro a partir de aquí, es bastante evidenciar cuál va a ser su comportamiento.
¿Cómo es la conciliación para un macho man?
Obviamente un “women matter”.
¡Los macho man no concilian por favor!. Este es un asunto femenino y bajo su particular punto de vista demuestra debilidad.
De hecho este suele ser uno de los factores que sirven a los macho man para ejercer su discriminación laboral. “Estas tías siempre con la conciliación a vueltas más les valdría quedarse en casa y dejarnos a los tíos en el curro”.
Eso sí, ni hablar,  ni mucho menos, agradecer a las mujeres que en su vida les han facilitado su progresión como su madre y su pareja.
Pasan muchas horas en el trabajo entre otras cosas porque la vida familiar y doméstica les parece un rollo, nuevamente un asunto de mujeres.
Resumiendo, si usted tiene como jefe a un macho man:
Si es hombre. Ni se les ocurra hablarle de conciliación pero obviamente lo tendrá mucho más fácil que sí es mujer.
Si es mujer. En este caso quizás les permita conciliar, ya que al fin y al cabo, “son cosas de mujeres” pero su desarrollo profesional estará en franco riesgo ¡tratar de dejarlos atrás!.


(*) Nota del autor. A mi me gusta más culo pero creo que esto se va a publicar en Capital Humano de la que me han dicho que es muy profesional y un tanto “fina”