A (re)vueltas con la mala educación


En mis dos anteriores post dejamos la situación más o menos por aquí:

La mala educación campa a sus anchas y continua extendiendo sus redes año tras año en una continua confusión entre libertad y libertinaje.

Uno de los elementos que a mi entender afecta y mucho, es la ausencia de un marco ético. La religión y moral católica no ha sido no sustituida. La libertad o mejor libertinaje es nuestra bandera.

El otro elemento que afecta en la generación de mala educación es la falta de conciliación, y aquí estamos…

¿Por qué la falta de conciliación afecta en la mala educación?

¡Por qué no hay tiempo ni energía para ello! Porque los padres viven al límite, llegan agotados a su casa, sus hijos les desbordan ¡Porque bastante tiene con “arrastrar” sus vidas!

Porque los padres viven al límite, llegan agotados a su casa, sus hijos les desbordan (si es que los tienen) y no tienen tiempo ni energía para educar e instruir, que es su segunda labor más importante tras generar las condiciones de supervivencia (alimentación, salud, etc)

Yo sé que diciendo esto asumo un gran riesgo de ser mal interpretado, pero como no soy nada sospechoso y sobre todo, ya peino canas pues allí va….

Hemos cambiado el modelo socio-laboral en España.

Y lo hemos hecho más rápido que nuestros vecinos competidores. Nosotros estamos ya casi en Objetivo de Lisboa, de incorporar a la mujer al mundo laboral remunerado (60%) y, lo hemos hecho en tan sólo dos décadas de los 80’s a los 00´s.

Antes había una madre que educaba e instruía, que se encargaba del 80-90% de las tareas relativas, salvo en sus excepciones. ¡Ya verás cuando venga tu padre! Ahora hay dos progenitores exhaustos que no tienen un minuto ni un julio de energía para su ardua tarea de educar e instruir.
Porque hay que reconocer que es duro, duro de narices, el enfrentarse al no, el aguantar la rebeldía propia de la adolescencia, el apoyar y conducir a nuestros hijos prohibiendo lo mínimo posible.

Y esto lo queremos hacer de 7 p.m. a 10 p.m. junto con el gimnasio, la compra, la comida y la cena de mañana, la plancha, las gestiones domésticas,… ¡Esto es imposible! Imposible de toda imposibilidad.

A mí me parece bien, bien no, muy bien, que la mujer se incorpore al mercado laboral, pero hemos infravalorado los efectos colaterales.


La mujer ha dado un gran paso adelante, hacia lo “laboral” sin abandonar sus responsabilidades domésticas mientras el varón “homogüevazus” de mi blog, no ha dado un paso en la dirección contraria para entrar en el hogar.

Ojo, que no es lo mismo que los tipos no se ocupen de la plancha, que siempre puede subcontratarse, que no se ocupen de sus hijos, futuro de este país.

Conclusión: Ella está al borde de un brote psicótico, como digo en mi blog Women to the edge of nervous breakdown, él preguntándose si hoy habrá Champions League y mientras tanto…

Unos hijos que no aguanta nadie, de hecho no aguantan ni sus propios padres, cuya principal ocupación es dónde colocarlos para que no molesten y darles todos los aparatos que inventen para que me dejen vivir en paz. Hijos para los que  nos hemos tenido que inventar patologías como “trastornos del comportamiento” o “déficit de atención” por tratar de darle algún nombre a lo que vivimos y padecemos.

Quizás sea mejor así que no tengan hijos, pero …¿alguien tiene que decirlo, no?

La falta de conciliación de los padres está generando generaciones “maleducadas” como un efecto colateral, aparte de otros muchos,….

Conciliator 2.0 has been here!!!!


Que la fuerza os acompañe!!!!

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